domingo, 28 de noviembre de 2010
No pienso en el mañana, más cerca está la noche
No quiero un capricho. Quiero que me recuerde cuando huela mi perfume, que para él sea única. No quiero regalos, quiero detalles. Que cada vez que me duerma mi cama huela a él. No busco que sea perfecto ni que me soporte siempre. Quiero noches locas, días en los que escaparnos los dos solos sin preocuparnos de lo que sucederá. Quiero aventura, pasión. No me gusta la rutina, no me gusta dar explicaciones. Quiero vivir en un sueño, nuestro sueño. Quiero saber que lo tengo ahí en los momentos difíciles. Que solo me diga te quiero cuando lo sienta. Quiero tirarme a la piscina sin hacer planes. Me gustan los consejos, pero no que decidan lo que debo hacer. No siempre lo bueno es lo mejor. No siempre se odia lo malo. Las reglas están para saltárselas, no siempre se hace lo correcto, ¿y qué? si no, la vida sería muy aburrida, una simple rutina, sin locura. No quiero que renuncie a los amigos por mí, ni que sea su prioridad. Quiero tener algo por lo que luchar, algo por lo que alegrarme, algo por lo que llorar. En definitiva, no pienso en el mañana, más cerca está la noche.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





No hay comentarios:
Publicar un comentario